El crepúsculo de la era trágica del petróleo. Pico del oro negro y colapso financiero (y ecológico) mundial

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Estel texto no aborda la situación específica del Estado español, pues el análisis se desarrolla a escala global. Pero a nadie se le oculta que el caso español es especialmente grave, pues el crecimiento del consumo del petróleo ha llegado a ser uno de los más altos del mundo, y la dependencia de crudo es una de las más acusadas de la UE. Ello es debido principalmente a un modelo de productivo y sobre todo territorial enormemente energívoro, incentivado especialmente en los últimos años de locura inmobiliaria y explosión urbano-metropolitana y turístico-residencial, por lo que el impacto del previsible declive energético será aquí más duro, si cabe. Sobre todo cuando las políticas que se plantean actualmente son más de lo mismo, especialmente más construcción de infraestructuras de transporte (autopistas, trenes de alta velocidad, superpuertos, ampliación de aeropuertos, etc.) y ayudas al sector inmobiliario, para mantener como sea el sector de la construcción. 

"El fin de la Era del Petróleo está ya en el horizonte. Ese fin no acontecerá cuando se acabe el petróleo, sino bastante antes, cuando se inicie y profundice el declive de su oferta, a partir del llamado pico del petróleo, tal y como alerta este texto.

Pero esta Era del Petróleo que hemos vivido especialmente en el siglo XX, y muy en concreto en su segunda mitad, una etapa de crecimiento económico espectacular que ha beneficiado a una minoría del planeta y que ha incrementado las desigualdades sociales y territoriales como nunca en la historia de la humanidad, ha sido también una era trágica. De ahí el título.

El petróleo ha estado íntimamente relacionado con los principales conflictos bélicos del pasado siglo, y por supuesto está estrechamente ligado con las nuevas guerras del recién iniciado siglo XXI (Irak, Afganistán, Sudán, etc.). Haciendo un recorrido histórico por la explotación del petróleo, se comprende cómo ésta ha estado relacionada con las grandes dinámicas geopolíticas, cuyas tensiones se han ido concentrando principalmente en torno a Oriente Medio, donde están dos tercios de las reservas mundiales de crudo restantes.

El fuerte alza del precio del crudo desde el inicio del nuevo milenio y la subida espectacular de la cotización del barril en los últimos tiempos son indicadores de que la era del petróleo barato se ha acabado para siempre. Pero el declive energético que supondrá el pico del petróleo conllevará sin lugar a dudas el inicio de la era del decrecimiento. Un decrecimiento sin fondo y sin fin, que llevará aparejado un derrumbe financiero global, como resalta el texto, sobre todo porque tras el pico del petróleo vendrá el del gas y luego el del carbón.

El fin de la era de los combustibles fósiles muy probablemente implique el colapso del modelo civilizatorio que conocemos, que está chocando ya con los límites ecológicos del planeta. Estas son solo unos apuntes claves para comprender la enorme trascendencia de los nuevos escenarios que se abren, y entender cómo las actuales estructuras de poder se preparan para abordarlos recurriendo a medidas cada vez más autoritarias y belicistas. Pero también se señalan las oportunidades que se nos abren con todo este marasmo para poder caminar hacia otros mundos posibles."