SALUD-ARGENTINA: Infancia en zona de alto riesgo

Más de la mitad de la niñez argentina está en
riesgo de enfermarse por falta de acceso al agua potable, mientras que
un elevado porcentaje está amenazada también por industrias
contaminantes y el uso de plaguicidas en la agricultura, según un
estudio del Defensor del Pueblo de la Nación.

"Los
efectos de la contaminación ambiental en la niñez. Una cuestión de
derechos" es el título del informe difundido este mes por el organismo
de contralor de Argentina, realizado con el respaldo del Programa de
las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Fondo de las
Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

Los autores de la investigación, que también recibió el
apoyo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y de la
Organización Panamericana de la Salud (OPS), sostienen que el informe
puede ser actualizado permanentemente a medida en que se evalúen los
riesgos de nuevas actividades productivas o de servicios.


Según datos de la OPS que recoge el estudio, cerca de cuatro
millones de niños y niñas mueren cada año en todo el mundo por
enfermedades provocadas por factores de riesgo ambiental. Y en América
Latina y el Caribe hay 80.000 menores que se enferman por año por esta
misma causa.


"Más de un tercio de las causas de morbilidad infantil son
consecuencia de factores ambientales modificables", se añade en el
estudio. Alguna de ellas son la falta de acceso al agua segura, la
eliminación inadecuada de residuos, la contaminación, los accidentes y
enfermedades ocupacionales en el campo y la industria o la actividad
informal.

La investigación contiene una serie de mapas que muestran la
distribución geográfica de los principales riesgos ambientales para
niños y niñas, que se acentúan cuando se trata de familias pobres, con
jefe o jefa de hogar desocupados y sin seguro de salud.

"Buscamos contar con una herramienta de prevención que sirva
a los municipios, las provincias y al Estado nacional, pero no para
denunciar el daño sino para detectar cuál es la población infantil
vulnerable o en riesgo por la contaminación", explicó a IPS Horacio
Esber, director de derechos sociales del Defensor del Pueblo.

El funcionario explicó que se tomó la franja que va de cero
a 18 años porque se sabe que es la más vulnerable al riesgo ambiental.
La exposición al plomo, por ejemplo, puede no afectar a la población
adulta, pero en niños y niñas provoca un déficit en el desarrollo
intelectual y la capacidad de aprendizaje, apuntó.


La defensoría recibe miles de denuncias por problemas de
diversa índole, muchos de ellos ambientales y sociales. Se trabajó en
casos de aumento de la mortalidad infantil en comunidades indígenas,
contaminación con plomo en la norteña provincia de Jujuy, y en
intoxicaciones con plaguicidas en la central provincia de Córdoba.


También participó activamente en las protestas y reclamo
judicial de vecinos por la polución de la cuenca de los ríos Matanza y
el Riachuelo, el curso de agua que muere en el Río de la Plata y que
marca el límite sur de la capital de Argentina con la oriental
provincia de Buenos Aires. Estos cursos están entre los más
contaminados del mundo por el vertido de desechos cloacales e
industriales clandestinos

En base a esta experiencia y a información de una veintena
de organismos oficiales, la defensoría elaboró un informe en el que se
advierte que hay 7,1 millones de niños y niñas (58 por ciento de la
población infantil argentina) en riesgo de morbilidad por falta de
infraestructura sanitaria –agua y cloacas- sobre todo en el nordeste
del país.

De un total de 531 departamentos provinciales analizados en
todo el país, 193 enfrentan el problema de una red de saneamiento
básico insuficiente.

La amenaza para la salud de la actividad industrial alcanza
a más de 5,1 millones de menores de 18 años (42 por ciento de la
población infantil) y hay 2,7 millones de niños y niñas (22 por ciento
del total) bajo riesgo por el uso masivo de plaguicidas en campos de
algodón, papa, soja, maíz, arroz y otros cultivos.


En diálogo con IPS, la doctora Zulma Ortiz, responsable del
área de Salud de Unicef, señaló que el tema ambiental fue incorporado
en los últimos 15 años como un elemento crítico de la agenda de salud,
y en ese aspecto, los más vulnerados son los derechos de los niños, que
son los menos responsables de la contaminación.




Fuente: http://ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=91881