Minas antipersonales, amenaza en 70 países
Tras la prohibición de
estos artefactos hace diez años, la Unicef registra que las víctimas
continúan: suman cerca de 6.000, el 30% niños.
GINEBRA/SUIZA
Diez años después de la entrada en vigencia de la Convención de
Ottawa sobre la prohibición de minas antipersonales, se calcula que
estos artefactos aún constituyen una amenaza real en 70 países,
mientras que en 25 existen bombas de dispersión (llamadas también de
racimo) y municiones sin estallar.
El Día Internacional sobre el Peligro de las Minas que se recuerda
hoy generó que a la víspera de la conmemoración, organizaciones
lamentaran que todavía no se haya avanzado lo suficiente para eliminar
el peligro que suponen tales armas.
Según los últimos datos globales disponibles, divulgados por Unicef
(Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia), 5.426 personas
murieron o fueron heridas en 2007 por el estallido de minas u otros
aparatos explosivos abandonados.
De ellas, el 30% fue de niños, que suelen confundir esos aparatos
con juguetes, lo que explica que 6 de cada 10 víctimas mortales
resulten ser menores de edad, varones en su gran mayoría, indicó el
organismo de Naciones Unidas.
La buena noticia es que, aunque todavía son muchas, hay una
tendencia constante a una disminución en el número de víctimas,
importantes áreas han sido limpiadas y se utilizan ahora con fines
productivos y 42 millones de minas que estaban almacenadas han sido
destruidas.
El secretario general de la Organización de Estados Americanos
(OEA), José Miguel Insulza, pidió ayer terminar con lo que consideró el
“flagelo” de las minas antipersonales.
Insulza destacó avances en Costa Rica, Guatemala, Honduras, Surinam
y, actualmente, en Colombia, Ecuador, Perú y Nicaragua, contra ese tipo
de explosivos. “Las actividades de sensibilización se han llevado a
cabo tanto en castellano como en los idiomas autóctonos de las regiones
afectadas”, enfatizó.
Los programas de Acción Contra Minas de la OEA ofrecen campañas
educativas y asistencia integral a víctimas que incluyen atención
médica, rehabilitación física y psicológica y la continuación de
estudios.
Canadá anunció, en marzo pasado, la donación de 400 mil dólares
para el desminado humanitario en Nicaragua, que serán canalizados a
través del Programa de Acción Integral contra Minas Antipersonales de
la OEA. La donación apunta específicamente al aumento de la seguridad
personal, la movilidad y el acceso a tierras cultivables.
Actualmente, en Colombia se presentan dos víctimas diarias de minas
antipersonales, en promedio. Desde 1990 hasta la fecha, los accidentes
con estos artefactos han dejado 7.590 víctimas, de las cuales 4.929 son
miembros de la fuerza pública y 2.663 civiles; de estos últimos, 737
han sido menores de edad, según la página web de la Presidencia de la
República.
Las lesiones más corrientes que originan las minas son la pérdida de
brazos o piernas, de la vista y de audición, que llevan a una
discapacidad permanente y que requieren atención inmediata y a largo
plazo, de las que generalmente se carece.
Fuente: http://www.librered.net/wordpress/?p=2550
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